Behind every leader’s vision is a complaint.  I don’t often respond to opinions on social media, but I recently noticed a post that caught my eye.  This young man was basically complaining about the state of the world.  He saw things correctly, but not necessarily prayerfully.  Because I see such potential in this young man, I responded and affirmed his complaint, but encouraged him to take one more step and pray about what he saw.  Because when we pray through our complaints, often that is when vision begins for change.  Anyone can complain.  It takes a leader to have vision to change things.

The prophet Habakkuk began his ministry with a complaint, “O Lord, how long shall I cry, and You will not hear?  Even cry out to You, “Violence!” and You will not save.”  But Habakkuk didn’t stop there, he took one more step and said, “I will stand at my watch and I will wait to see what the Lord says and how He will answer my complaint.”  And then the Lord answered him and said, “Write the vision down.” (see Habakkuk 1-2)

What is your complaint?  Where do you see the need for change?  It’s time to get Heaven’s perspective, and turn your complaint into a vision from God that transforms the world!

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Detrás de la visión de cada líder hay una queja. A menudo no respondo a las opiniones en las redes sociales, pero recientemente noté una publicación que me llamó la atención. Este joven básicamente se quejaba del estado del mundo. Él vio las cosas correctamente, pero no necesariamente en oración. Debido a que veo ese potencial en este joven, respondí y afirmé su queja, pero lo alenté a dar un paso más y orar por lo que vio. Porque cuando oramos a través de nuestras quejas, a menudo es cuando la visión comienza para el cambio. Cualquiera puede quejarse. Se necesita un líder para tener la visión de cambiar las cosas.

El profeta Habacuc comenzó su ministerio con una queja: ¿Hasta cuándo, Señor, he de pedirte ayuda sin que tú me escuches? ¿Hasta cuándo he de quejarme de la violencia
sin que tú nos salves?” Pero Habacuc no se detuvo allí, dio un paso más y dijo: “Me mantendré alerta y esperaré a ver qué dice el Señor y cómo responderá a mi queja.” Y entonces el Señor le respondió y le dijo: “Escribe la visión”. (ver Habacuc 1-2)

¿Cuál es tu queja? ¿Dónde ves la necesidad de un cambio? ¡Es hora de obtener la perspectiva del Cielo y convertir su queja en una visión de Dios que transforma el mundo!

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